Busca lograr la consolidación de un nuevo modelo económico para el crecimiento sostenido de Bolivia, mediante la articulación de políticas macroeconómicas que garanticen la estabilidad financiera y de precios, combinándolas con un impulso estratégico a la productividad y la innovación tecnológica, a través de la diversificación de la matriz productiva y el fortalecimiento de sectores con mayor valor agregado; este enfoque promueve el empleo digno, formal e inclusivo, fortaleciendo la figura del "Boliviano Emprendedor" como motor de competitividad y bienestar colectivo.